Inauguramos la sección “Perfiles de Emprendedores” con esta entrevista a Javier Osa. Tras terminar su MBA en Stanford en verano de 2007, Javier decidió crear un proyecto emprendedor en el sector de retail de animales de compañía en España.
Nombre: Javier Osa
Edad: 32 años
País: España
Formación: Administración y Dirección de Empresas (ICADE-E3) por la Universidad Pontificia de Comillas, Madrid. MBA por la Stanford University.
Descripción de la idea de negocio: Con diecisiete tiendas y en pleno proceso de unificación de marca, Kiwoko pretende traer una gestión profesionalizada al fragmentado sector del retail de animales de compañía en España.
Fecha de comienzo: noviembre de 2007
¿Qué te motivó a ser emprendedor?
No tener jefe e intentar crear algo. Aunque emprender tiene mas riesgo que trabajar por cuenta ajena, también tiene más potencial.
¿Cuál ha sido la aplicación practica que has dado a tu experiencia del MBA?
El MBA me hizo pensar más en intentar un proyecto grande desde el principio, incluyendo la búsqueda de capital profesional. Creo que mis aprendizajes del MBA los aplico todo el rato todos los días.
¿Hay algo que habrías hecho distinto?
Infinidad de cosas. Errores se cometen todo el rato y se aprende de ellos. La financiación es un error típico. Siempre hace falta mas dinero del que prevés.
Un consejo para emprendedores
Olvidarse del "glamour". En mi experiencia es ejecución, ejecución y ejecución. Lo que hago en mi día a día es tratar de solucionar problemas constantemente.
¿Cómo ves la actividad emprendedora en la situación económica actual?
Todo depende del proyecto y del dinero necesario para empezar. Ahora no hay apenas financiación disponible pero en estas épocas proliferan pequeños negocios individuales, proyectos autosuficientes que generan lo suficiente para un sueldo.
¿Deseas añadir una última reflexión?
En mi caso, creo que emprender me ha compensado con independencia del resultado final del proyecto, sobre todo por el aprendizaje y la diversión. Mi miedo principal es que las oportunidades que uno tiene para emprender no son ilimitadas. El nivel tan alto de entrega que se requiere pasa factura. Ahora mismo no me imagino volviendo a empezar de cero.
Santiago Rodriguez de Miguel
